Miras tu reloj. Hace más de 1 hora fue tu hora de salida. En buen momento se le ocurrió a tu jefe convocar a junta. Vuelves la mirada al frente y continúas fingiendo atención. Al parecer la junta terminará dentro de poco. O quizás no.
Una hora después termina la junta. Te despides de todos y molesto te diriges a tu carro. Lo enciendes y empiezas a manejar rumbo a tu casa. No hay tráfico, quizás la única ventaja de salir tarde de la oficina. Optas por no ir al gimnasio hoy puesto que de lo contrario llegarás muy tarde a tu compromiso de hoy.
Abres la puerta de tu casa. De nuevo miras el reloj. Enfadado te diriges al baño, tomas una ducha y después te vistes. Rápidamente te preparas algo de cenar y partes al antro en el que será el festejo.
Al llegar al lugar dejas tu coche en el valet parking, te diriges a la puerta y entras. Caminas a la mesa de siempre. Tus amigos están ahí. Saludas a todos. Felicitas al cumpleañero. Alcohol. Necesitas alcohol. Rápido.
Un shot de tequila para empezar. Después vodka con agua mineral y jugo de arándano. Piensas que nunca has visto un arándano. Lo único que sabes es que son rojos y su jugo es delicioso mezclado con vodka. Empiezas a tomar. Casi puedes sentir el alcohol entrando a tu estomago, siendo absorbido y viajando por todo tu cuerpo. Es oficial. Empezó la fiesta.
La noche transcurre de forma bastante tranquila. Platicas, bailas, cantas, tomas, fumas, platicas, bailas, cantas, tomas, fumas. Nada nuevo, lo mismo que haces cualquier día en cualquier antro. Repentinamente todo se detiene. El tiempo empieza a pasar más lento. Sientes que todo ocurre en cámara lenta. Te sientes como en una película americana para adolescentes.
Tu mirada está clavada en sus ojos que ven hacia otro lado mientras camina hacia la mesa en la que estás. ¿Quién es ella? Se acerca poco a poco. Ves a la gente moverse lentamente a su alrededor. No escuchas un solo ruido. Ves gente bailando pero no escuchas música. Ves bocas moviéndose pero no escuchas voces. Estas completamente concentrado.
Después de lo que te parece una eternidad por fin llega a la mesa. Saluda y felicita a tu amigo el festejado, después a su hermana y a nadie más. ¿Quién es? Obviamente no conoce a nadie mas excepto a ellos dos. Eso, o es increíblemente grosera.
Pasan algunos minutos mientras haces averiguaciones. Como pensaste es amiga de la hermana de tu amigo. ¿Por qué no la habías visto antes? Porque estudiaba en otra
ciudad y acaba de llegar hace pocos días. ¿Cómo se llama? Al parecer nadie sabe. Habrá que averiguarlo.
Piensas que lo mejor es tomar uno o dos tragos más antes de entablar una conversación con ella. Para darte valor, por supuesto. Levantas la botella, lees la botella: Absolut. Sonríes porque recuerdas varias campañas publicitarias de esta marca. Listo, el vaso esta contiene vodka hasta la mitad de su capacidad. Sirves el agua mineral y el jugo de arándano mientras continúas mirando a la niña.
Mientras tomas ves como un tipo se acerca a hablar con ella. De seguro lo va a batear, dices para ti mismo. Te equivocas. Empiezan a platicar. Cada vez que ella se ríe tu te enojas un poco más. ¿Por qué tuviste que esperar para ir a hablar con ella? ¿Qué, acaso no puedes tomar y platicar al mismo tiempo? Pasas algunos minutos observándolos y haciendo corajes mientras el resto de tus amigos se divierten.
Estás molesto. Más que molesto, enojado, quizás furioso. Volteas a tu derecha y te das cuenta que la hermana de tu amigo esta parada a un lado tuyo fumando en silencio. La saludas y empiezas a conversar con ella. Al principio no dices nada sobre su amiga. No quieres que piense que esa es tu única razón para hablar con ella. No importa que realmente esa sea tu única razón para hacerlo. Simplemente, hay cosas que es mejor no saber.
Después de alrededor de una hora de platicar con ella y continuar tomando te das cuenta. Estás borracho. No lo suficientemente como para no tomar, pero quizás si para hablar con la niña que tanto te interesó. Después de todo, no quieres dar una mala impresión. Al darte cuenta de esto te enojas aún más.
Empiezas a contarle a la hermana de tu amigo lo mucho que te gustó su amiga. Ella te pregunta por que no le hablaste si tanto te gusta. Le explicas tu situación, cuando tuviste la oportunidad no habías tomado lo suficiente. Cuando estabas listo ella estaba ocupada. ¿Y porque no le hablas ahora? No, ahora no, has tomado demasiado alcohol. Le comentas que además de no querer dar una mala impresión no sabes si serás de su tipo. Ella te contesta que poco después de llegar estuvieron hablando sobre los presentes y su amiga comentó que le gustaste.
¿Cómo manejas esta situación? Quizás de la peor manera posible. Te enojas. Sacas tu cartera, sacas dinero y se lo das a la hermana de tu amigo. Le dices que es tu parte para la cuenta, le pides que te despida de su hermano y que te disculpe, que acabas de recordar que tienes que devolver unos videos que rentaste. Ves su cara de sorpresa pero no dices nada más. Simplemente te vas. Algún día volverás a ver a su amiga. Y quizás ese día le hablarás. Quizás.
R.F.
13 de Julio de 2006
Monterrey, México