ELLA está en su casa. EL está en un bar. ELLA está sola. EL está acompañado. ELLA no sabe que hacer. EL no se preocupa por eso, solo se deja llevar.
ELLA está en un sofá en su sala. Intentó ver una película que compró hace un par de semanas pero desistió después de quince minutos al darse cuenta que no podía seguir la trama ya que no podía dedicarle la atención necesaria. Apagó el televisor y encendió una lámpara de mesa. Fue hacia un librero y tomó un libro que compró hace un par de días. Le ocurrió lo mismo que con la película, después de leer cinco páginas, y tener que leer al menos tres veces cada una de ellas por falta de atención, decidió cerrar el libro y devolverlo al librero. Tomó su computadora personal y visitó algunas páginas. Leyó algunas notas de periódicos, un par de blogs, buscó algo con que distraerse. Pero no resultó, todo cuanto leía le desinteresaba. Dejó la computadora en una mesa y caminó hacia el estudio de su casa. Buscó lápiz, borrador y algunas hojas en blanco. Empezó a hacer trazos en el papel. Se entretuvo durante algunos minutos. Al terminar su dibujo lo miró molesta. Sin proponérselo, lo dibujó a EL. Dibujar tampoco funcionaría para sacarlo de su cabeza. Volteó a ver el reloj. 21:00. Parece que será una larga noche.
EL voltea a ver su reloj. Manecilla grande marcando las doce. Manecilla chica marcando las nueve. Es temprano, piensa. Aún le falta mucho a la noche. EL está feliz, está rodeado de amigos y amigas. Algunos ríen, algunos bailan, otros platican, la mayoría toma. EL está tomando una cerveza. Su tercera de la noche, aunque EL no lo sabe ya que hace mucho dejó de contar el número de bebidas que consume. El recuerdo de ELLA viene a su mente. Se molesta y frunce el ceño. Tan pronto se da cuenta vuelve a sonreír. No quiere que nadie le pregunte si está enojado. No quiere contarle a nadie que sí lo está. No quiere dar explicaciones. Es precisamente eso por lo que está enojado. No soporta que le pidan explicaciones. No entiende porque ELLA está actuando así últimamente. Hoy prácticamente lo interrogó cuando le habló por teléfono. ¿Dónde estas? ¿A dónde vas? ¿Por qué vas ahí? ¿Con quién vas? ¿Nadamás con ellos? ¿A que hora te metes? EL no entiende el porqué de tantas preguntas. ELLA nunca había sido así, antes incluso EL tenía que reclamarle por el poco tiempo que ELLA le dedicaba y ahora parece como si no le fuera suficiente todo el tiempo que EL le dedica. Pensar todo esto lo ha puesto de mal humor y el último trago que da a su cerveza le sabe un poco amargo. Solo un poco.
ELLA sigue en su casa, sigue sola, sigue sin saber que hacer. Ha vuelto al sillón de la sala. Por más que intente evitarlo solo puede hacer una cosa: pensar. No le gusta pasar tanto tiempo pensando. No cuando no se siente bien. A menudo desearía tener un switch de apagado y encendido en su cerebro. De esa forma podría ser felizmente tonta cuando lo deseara. Pero no puede hacer eso. No puede evitar pensar, aunque pensar solo la haga sentirse peor. No entiende que es lo que está pasando. Está enojada. Está cansada. Está cansada de estar enojada. Lleva casi tres semanas enojándose con EL casi diario. A veces por cosas nuevas, a veces por cosas por las que ya se había enojado. ELLA no sabe que considera peor. Le molesta que EL siga haciendo las mismas cosas aún sabiendo que a ELLA le molestan. Le molesta que EL haga cosas sin ponerse a pensar como se va a sentir ELLA. Le molesta que EL le mienta. EL lo sabe, ELLA ya se lo había dicho. De cualquier forma EL le mintió hace tres semanas. Así empezó todo. Esa conversación no se le va a olvidar nunca. Desde que se enteró que EL había estado dando vueltas en una camioneta con otra mujer a quien ELLA no conocía empezó a sentir dolor en el estomago y ardor en la cabeza. No lo soportó y tuvo que salir de su oficina y llamarlo.
-¿Qué hiciste ayer?
-Fui a ver el juego de la selección, después a dar la vuelta, y después a una fiesta.
-¿Con quien fuiste a dar la vuelta?
-Con mis amigos
-¿Solo con tus amigos?
-Y unos amigas.
-Estuviste dando la vuelta SOLO con otra vieja.
-NO!
-No te estoy preguntando, te estoy diciendo…
-NO!
-En serio, no te estoy preguntando, te estoy diciendo…
-OK. Sí.
EL está feliz. Se le pasó el enojo de hace unos minutos. Disfruta la música, disfruta su cerveza y disfruta la compañía de sus amigos que ahora son más. No está pensando en ELLA, al menos no en nada específico. Tiene muchas cosas en la cabeza. Su trabajo, el semestre que está por empezar en la maestría, sus amigos, la noche de hoy. A EL le gusta vivir en el presente, le gusta disfrutar el Hoy. Le molesta pelear por cosas que ya pasaron. Le molesta discutir las mismas cosas una y otra vez. No entiende porque ELLA se empeña en seguir hablando de lo mismo. Si, sabe que EL ha cometido errores, pero ELLA también, y los de ELLA son peores. Y encima de ello todavía se pone a exigirle que EL haga algo para que ELLA ya no esté enojada. EL se lo ha dicho muchas veces. “Ya pasó” ¿Por qué no puede entender eso y ser feliz y disfrutar lo que tienen? EL da otro trago a su bebida y saluda a uno de sus amigos que acaba de llegar al bar.
ELLA sigue pensando. Cada vez que lo recuerda o se lo platica a alguien se vuelve a sentir mal. Es una sensación rara, piensa. Es peor que estar enojada. Es sentir las venas de la frente hinchadas, el estomago revuelto, al punto de querer vomitar, y lagrimas esforzándose por no salir de sus ojos. Así se siente cada vez que lo recuerda. Se siente lastimada. Se siente ignorada. Se siente traicionada. EL traicionó su confianza. EL sabe cuanto le molestan las mentiras. EL sabe lo importante que es para ELLA el que EL cumpla las cosas que le dice que hará. EL lo sabe, e igual le mintió. Claro, tuvo sus razones.
-Es que si te decía te ibas a enojar.
-¿Y si me dices mentiras me voy a enojar más o menos?
-Más
-¿Entonces?
-No sé.
EL vuelve a ver su reloj. Manecilla grande marca dos. Manecilla chica marca diez. Hace otra mueca. Se enfada un poco. ELLA vuelve a su mente. No entiende porque le pidió que hoy se metiera temprano. Le pidió que estuviera en su casa antes de las doce. ¿Por qué no entiende que EL está de vacaciones y quiere salir con sus amigos? ¿Qué importa si es Domingo, Lunes, Jueves o Viernes? ¡Son vacaciones! Si sus amigos pueden salir entonces EL también puede salir. ¿Por qué tendría EL que quedarse en su casa mientras sus amigas van a bares, a cenar, a ver películas, a fiestas y demás planes que pueden salir con semanas u horas de anticipación por igual? ¿Por qué quiere que se quede en su casa hablando con ELLA? ¿Acaso no entiende que EL ya está harto de tener la misma plática? EL está harto de que ELLA se enoje todos los días. Esta harto de que todo lo que haga le moleste a ELLA. Está harto de que le repita las mismas cosas. ¿Si ELLA se va los miércoles y jueves con sus amigas, que tiene de malo que EL se vaya los lunes y martes? ¿Por qué tiene EL que adaptarse a su horario? ¿Solo por que está enojada? Si sola se enojó sola habrá de arreglarlo. EL da el último trago a su cerveza, un mesero se apresura a sacar una nueva de la cubeta, destaparla y dársela.
22:00. Esto no puede seguir así, piensa ELLA. Se lo dijo a EL hace más de una semana. Le dijo que estaba muy molesta, que se sentía muy mal, que cada día que EL quedaba en algo y no lo hacía la hacía sentir peor. Le dijo que le molestaba que estuviera todos los días en la calle mientras ELLA estaba en su casa, enojada. Le ha pedido que no salga algunos días y cuando sale le pide que llegue temprano a su casa. Algunos días lo hace. Otros no. ELLA no lo entiende. Cree que a EL no le importa. Se lo ha dicho. Le dijo que necesitaba que EL hiciera algo por ELLA. EL dijo estar confundido, dijo no saber que es lo que ELLA esperaba que hiciera. ELLA trató de explicarlo de la forma más sencilla que pudo.
-Necesito que me demuestres que te importo. Necesito que me demuestres que te importa que estoy enojada contigo. Y necesito que cuando quedes en hacer algo lo hagas. Necesito poder confiar en tí.
EL ya se lo explicó: Las cosas se van a arreglar con el tiempo. Le dijo que EL no podía hacer nada para que ELLA pudiera confiar en EL, eso solo se arreglaría con el tiempo. Mientras tanto EL no entiende porque ELLA se comporta tan diferente. Todo el tiempo quiere saber donde esta EL y con quién. Se molesta cuando hay amigos de EL que ELLA no conoce. Le molesta que su ex este presente cuando EL va a jugar futbol con sus amigos. Le molesta que este presente en fiestas a las que asiste EL. Le molesta que salga entre semana y que llegue tarde a su casa. EL quiere que ELLA entienda. Necesita que ELLA entienda. Las cosas se van a arreglar con el tiempo. Mientras tanto, EL necesita seguir con su vida.
ELLA está preocupada. No le gusta como se ha comportado últimamente, pero no puede evitarlo. ELLA nunca ha sido celosa. Puede ser amiga de sus exnovios, de las novias de sus exnovios y de las exnovias de sus novios. Es solo que, últimamente, no puede tolerar la idea de que EL esté con otras mujeres. Tal vez es porque EL le importa más de lo que ELLA está acostumbrada a manejar. O tal vez es que la confianza entre los dos quedó demasiado lastimada. ELLA está preocupada. Le preocupa pensar que ELLA no es importante para EL. Le preocupa pensar que su relación no es lo suficientemente importante para EL. Le preocupa que alguno de los dos vaya a explotar y prefiera terminar con todo. Le preocupa que EL ya no soporte sus enojos. Le preocupa que ELLA ya no soporte la indiferencia de EL ante este problema. Le preocupa ver como, a los ojos de ELLA, EL esta dejando morir la relación.
EL está feliz. Amigos, música, alcohol. No necesita más. Se está divirtiendo y planea seguir haciéndolo.
ELLA sigue tirada en su sofá, con la luz y el televisor apagados. Pensando. Solo pensando.
ELLA está en un sofá en su sala. Intentó ver una película que compró hace un par de semanas pero desistió después de quince minutos al darse cuenta que no podía seguir la trama ya que no podía dedicarle la atención necesaria. Apagó el televisor y encendió una lámpara de mesa. Fue hacia un librero y tomó un libro que compró hace un par de días. Le ocurrió lo mismo que con la película, después de leer cinco páginas, y tener que leer al menos tres veces cada una de ellas por falta de atención, decidió cerrar el libro y devolverlo al librero. Tomó su computadora personal y visitó algunas páginas. Leyó algunas notas de periódicos, un par de blogs, buscó algo con que distraerse. Pero no resultó, todo cuanto leía le desinteresaba. Dejó la computadora en una mesa y caminó hacia el estudio de su casa. Buscó lápiz, borrador y algunas hojas en blanco. Empezó a hacer trazos en el papel. Se entretuvo durante algunos minutos. Al terminar su dibujo lo miró molesta. Sin proponérselo, lo dibujó a EL. Dibujar tampoco funcionaría para sacarlo de su cabeza. Volteó a ver el reloj. 21:00. Parece que será una larga noche.
EL voltea a ver su reloj. Manecilla grande marcando las doce. Manecilla chica marcando las nueve. Es temprano, piensa. Aún le falta mucho a la noche. EL está feliz, está rodeado de amigos y amigas. Algunos ríen, algunos bailan, otros platican, la mayoría toma. EL está tomando una cerveza. Su tercera de la noche, aunque EL no lo sabe ya que hace mucho dejó de contar el número de bebidas que consume. El recuerdo de ELLA viene a su mente. Se molesta y frunce el ceño. Tan pronto se da cuenta vuelve a sonreír. No quiere que nadie le pregunte si está enojado. No quiere contarle a nadie que sí lo está. No quiere dar explicaciones. Es precisamente eso por lo que está enojado. No soporta que le pidan explicaciones. No entiende porque ELLA está actuando así últimamente. Hoy prácticamente lo interrogó cuando le habló por teléfono. ¿Dónde estas? ¿A dónde vas? ¿Por qué vas ahí? ¿Con quién vas? ¿Nadamás con ellos? ¿A que hora te metes? EL no entiende el porqué de tantas preguntas. ELLA nunca había sido así, antes incluso EL tenía que reclamarle por el poco tiempo que ELLA le dedicaba y ahora parece como si no le fuera suficiente todo el tiempo que EL le dedica. Pensar todo esto lo ha puesto de mal humor y el último trago que da a su cerveza le sabe un poco amargo. Solo un poco.
ELLA sigue en su casa, sigue sola, sigue sin saber que hacer. Ha vuelto al sillón de la sala. Por más que intente evitarlo solo puede hacer una cosa: pensar. No le gusta pasar tanto tiempo pensando. No cuando no se siente bien. A menudo desearía tener un switch de apagado y encendido en su cerebro. De esa forma podría ser felizmente tonta cuando lo deseara. Pero no puede hacer eso. No puede evitar pensar, aunque pensar solo la haga sentirse peor. No entiende que es lo que está pasando. Está enojada. Está cansada. Está cansada de estar enojada. Lleva casi tres semanas enojándose con EL casi diario. A veces por cosas nuevas, a veces por cosas por las que ya se había enojado. ELLA no sabe que considera peor. Le molesta que EL siga haciendo las mismas cosas aún sabiendo que a ELLA le molestan. Le molesta que EL haga cosas sin ponerse a pensar como se va a sentir ELLA. Le molesta que EL le mienta. EL lo sabe, ELLA ya se lo había dicho. De cualquier forma EL le mintió hace tres semanas. Así empezó todo. Esa conversación no se le va a olvidar nunca. Desde que se enteró que EL había estado dando vueltas en una camioneta con otra mujer a quien ELLA no conocía empezó a sentir dolor en el estomago y ardor en la cabeza. No lo soportó y tuvo que salir de su oficina y llamarlo.
-¿Qué hiciste ayer?
-Fui a ver el juego de la selección, después a dar la vuelta, y después a una fiesta.
-¿Con quien fuiste a dar la vuelta?
-Con mis amigos
-¿Solo con tus amigos?
-Y unos amigas.
-Estuviste dando la vuelta SOLO con otra vieja.
-NO!
-No te estoy preguntando, te estoy diciendo…
-NO!
-En serio, no te estoy preguntando, te estoy diciendo…
-OK. Sí.
EL está feliz. Se le pasó el enojo de hace unos minutos. Disfruta la música, disfruta su cerveza y disfruta la compañía de sus amigos que ahora son más. No está pensando en ELLA, al menos no en nada específico. Tiene muchas cosas en la cabeza. Su trabajo, el semestre que está por empezar en la maestría, sus amigos, la noche de hoy. A EL le gusta vivir en el presente, le gusta disfrutar el Hoy. Le molesta pelear por cosas que ya pasaron. Le molesta discutir las mismas cosas una y otra vez. No entiende porque ELLA se empeña en seguir hablando de lo mismo. Si, sabe que EL ha cometido errores, pero ELLA también, y los de ELLA son peores. Y encima de ello todavía se pone a exigirle que EL haga algo para que ELLA ya no esté enojada. EL se lo ha dicho muchas veces. “Ya pasó” ¿Por qué no puede entender eso y ser feliz y disfrutar lo que tienen? EL da otro trago a su bebida y saluda a uno de sus amigos que acaba de llegar al bar.
ELLA sigue pensando. Cada vez que lo recuerda o se lo platica a alguien se vuelve a sentir mal. Es una sensación rara, piensa. Es peor que estar enojada. Es sentir las venas de la frente hinchadas, el estomago revuelto, al punto de querer vomitar, y lagrimas esforzándose por no salir de sus ojos. Así se siente cada vez que lo recuerda. Se siente lastimada. Se siente ignorada. Se siente traicionada. EL traicionó su confianza. EL sabe cuanto le molestan las mentiras. EL sabe lo importante que es para ELLA el que EL cumpla las cosas que le dice que hará. EL lo sabe, e igual le mintió. Claro, tuvo sus razones.
-Es que si te decía te ibas a enojar.
-¿Y si me dices mentiras me voy a enojar más o menos?
-Más
-¿Entonces?
-No sé.
EL vuelve a ver su reloj. Manecilla grande marca dos. Manecilla chica marca diez. Hace otra mueca. Se enfada un poco. ELLA vuelve a su mente. No entiende porque le pidió que hoy se metiera temprano. Le pidió que estuviera en su casa antes de las doce. ¿Por qué no entiende que EL está de vacaciones y quiere salir con sus amigos? ¿Qué importa si es Domingo, Lunes, Jueves o Viernes? ¡Son vacaciones! Si sus amigos pueden salir entonces EL también puede salir. ¿Por qué tendría EL que quedarse en su casa mientras sus amigas van a bares, a cenar, a ver películas, a fiestas y demás planes que pueden salir con semanas u horas de anticipación por igual? ¿Por qué quiere que se quede en su casa hablando con ELLA? ¿Acaso no entiende que EL ya está harto de tener la misma plática? EL está harto de que ELLA se enoje todos los días. Esta harto de que todo lo que haga le moleste a ELLA. Está harto de que le repita las mismas cosas. ¿Si ELLA se va los miércoles y jueves con sus amigas, que tiene de malo que EL se vaya los lunes y martes? ¿Por qué tiene EL que adaptarse a su horario? ¿Solo por que está enojada? Si sola se enojó sola habrá de arreglarlo. EL da el último trago a su cerveza, un mesero se apresura a sacar una nueva de la cubeta, destaparla y dársela.
22:00. Esto no puede seguir así, piensa ELLA. Se lo dijo a EL hace más de una semana. Le dijo que estaba muy molesta, que se sentía muy mal, que cada día que EL quedaba en algo y no lo hacía la hacía sentir peor. Le dijo que le molestaba que estuviera todos los días en la calle mientras ELLA estaba en su casa, enojada. Le ha pedido que no salga algunos días y cuando sale le pide que llegue temprano a su casa. Algunos días lo hace. Otros no. ELLA no lo entiende. Cree que a EL no le importa. Se lo ha dicho. Le dijo que necesitaba que EL hiciera algo por ELLA. EL dijo estar confundido, dijo no saber que es lo que ELLA esperaba que hiciera. ELLA trató de explicarlo de la forma más sencilla que pudo.
-Necesito que me demuestres que te importo. Necesito que me demuestres que te importa que estoy enojada contigo. Y necesito que cuando quedes en hacer algo lo hagas. Necesito poder confiar en tí.
EL ya se lo explicó: Las cosas se van a arreglar con el tiempo. Le dijo que EL no podía hacer nada para que ELLA pudiera confiar en EL, eso solo se arreglaría con el tiempo. Mientras tanto EL no entiende porque ELLA se comporta tan diferente. Todo el tiempo quiere saber donde esta EL y con quién. Se molesta cuando hay amigos de EL que ELLA no conoce. Le molesta que su ex este presente cuando EL va a jugar futbol con sus amigos. Le molesta que este presente en fiestas a las que asiste EL. Le molesta que salga entre semana y que llegue tarde a su casa. EL quiere que ELLA entienda. Necesita que ELLA entienda. Las cosas se van a arreglar con el tiempo. Mientras tanto, EL necesita seguir con su vida.
ELLA está preocupada. No le gusta como se ha comportado últimamente, pero no puede evitarlo. ELLA nunca ha sido celosa. Puede ser amiga de sus exnovios, de las novias de sus exnovios y de las exnovias de sus novios. Es solo que, últimamente, no puede tolerar la idea de que EL esté con otras mujeres. Tal vez es porque EL le importa más de lo que ELLA está acostumbrada a manejar. O tal vez es que la confianza entre los dos quedó demasiado lastimada. ELLA está preocupada. Le preocupa pensar que ELLA no es importante para EL. Le preocupa pensar que su relación no es lo suficientemente importante para EL. Le preocupa que alguno de los dos vaya a explotar y prefiera terminar con todo. Le preocupa que EL ya no soporte sus enojos. Le preocupa que ELLA ya no soporte la indiferencia de EL ante este problema. Le preocupa ver como, a los ojos de ELLA, EL esta dejando morir la relación.
EL está feliz. Amigos, música, alcohol. No necesita más. Se está divirtiendo y planea seguir haciéndolo.
ELLA sigue tirada en su sofá, con la luz y el televisor apagados. Pensando. Solo pensando.
R.F.
30 de Julio de 2007.
Monterrey, México.
30 de Julio de 2007.
Monterrey, México.